Alerta sanitaria en Brasil por intoxicaciones a miles de turistas
Un brote de gastroenteritis encendió las alertas sanitarias en Brasil y afecta de manera directa a miles de turistas que veranean en el sur del país, en especial en Florianópolis. En los últimos días, hospitales y guardias médicas de la ciudad registraron una fuerte demanda por cuadros de náuseas, vómitos, diarrea y fiebre, con numerosos casos protagonizados por visitantes argentinos. El virus, conocido popularmente como “el virus de Brasil”, suele durar entre uno y tres días.
Según reportes periodísticos desde el lugar, las intoxicaciones estarían vinculadas a la calidad del agua durante la temporada alta. Aunque muchos turistas extremaron cuidados y consumieron únicamente agua embotellada, se multiplicaron los casos asociados al ingreso al mar, donde es habitual tragar agua de manera involuntaria. “Mi mamá está enferma y le dijeron que era por el agua del mar”, contó una joven argentina que vacacionaba en Praia dos Ingleses, una de las playas más elegidas por viajeros de Argentina.
En Florianópolis funciona la plataforma oficial “Balneabilidade”, que informa a diario qué playas están aptas para bañistas. Si bien en los últimos días varias zonas figuraban como habilitadas, especialistas advierten que las condiciones pueden variar rápidamente, sobre todo en lagoas y sectores con aguas estancadas, donde el riesgo de contaminación es mayor por el volcado de residuos cloacales.
Turistas afectados relataron demoras de más de dos horas para recibir atención médica debido a la saturación del sistema sanitario. Médicos locales recomendaron no consumir agua de canilla, lavar frutas y verduras con agua mineral y evitar bañarse en playas no habilitadas, especialmente tras lluvias intensas.
Como informó REPORTUR.com.ar, la temporada veraniega pasada, los turista que visitaron las playas brasileñas vivieron situaciones similares de intoxicación. (Florianópolis: alerta sanitaria por subir casos de diarrea viral)
El turismo argentino hacia Chile comenzó el verano 2026 con una fuerte retracción. Según datos oficiales del Paso Cristo Redentor, el principal cruce terrestre entre ambos países, la cantidad de viajeros cayó cerca de un 30% durante la primera semana de enero en comparación con el mismo período del año pasado. De un promedio de 9.000 personas diarias en 2025, se pasó a unas 6.000 en el arranque de esta temporada.
El principal factor que explica la baja es el cambio en la ecuación cambiaria. Mientras que el peso chileno se apreció tras el nuevo escenario político en ese país, el peso argentino se devaluó, reduciendo de manera significativa la ventaja que impulsó el boom de viajes y compras en 2025. Hoy, 1.000 pesos chilenos equivalen a unos 1.600 pesos argentinos, cuando el verano pasado la relación era prácticamente uno a uno. Como resultado, Chile aparece hasta un 70% más caro para el turista argentino, con costos de alojamiento y gastronomía similares a los de la Costa Atlántica o Brasil.
A este escenario se suman otros dos factores que impactan en la demanda. Por un lado, el aumento de hechos de inseguridad y robos a turistas argentinos generó cautela entre los viajeros. Por otro, el crecimiento del comercio electrónico internacional, especialmente a través de plataformas chinas como Shein y Temu, restó atractivo al tradicional turismo de compras, ya que permite acceder a indumentaria y tecnología sin necesidad de viajar.
Si bien destinos como Reñaca y Viña del Mar siguen recibiendo argentinos, el flujo es visiblemente menor. Para el sector turístico chileno, el desafío será sostener la llegada de visitantes con estrategias comerciales y facilidades de pago que compensen la pérdida de competitividad cambiaria.
Tal como informó REPORTUR.com.ar, más de 200 familias argentinas fueron estafadas con un alojamiento trucho en Chile. (Estafa en Chile: más de 200 turistas argentinos afectados)
Los Luque se unieron societariamente para el primer hotel en República Dominicana con el inversor Juan Ramón Gomis, también español, y con, entre otros, los dueños del terreno de Miches, la familia Soto Rainieri. Para el proyecto contaron desde el primer día con el apoyo comercial de la entonces AMResorts.
La cadena liderada por Alex Zozaya tenía vínculos con los Luque y Gomis en Jamaica y México y se presentaba como el partner ideal para la explotación del hotel. Lejos estaba entonces el acuerdo de AM con Hyatt, la multinacional norteamericana que acabó comprándola.
Los Luque se pusieron al frente del proyecto de Miches, desde la permisología a la construcción pasando por otros cometidos inherentes a la puesta en marcha de un hotel de esta envergadura y en una zona nueva. La aventura no fue fácil con las constructoras, pues pasaron duras vicisitudes con algunas de ellas.
Luego de una larga temporada de reuniones, consejos de propietarios en distintas zonas de España, comparecencias en foros, viajes frecuentes de los Luque al destino para hacer un seguimiento directo de la marcha del hotel, el establecimiento abrió por fin sus puertas en diciembre de 2025. Abinader presidió el acto inaugural.
Pero ya antes de la inauguración había mar de fondo entre los Luque y sus socios. Los dueños de Fuerte Hoteles pretendían hacer en el hotel de Miches lo que no llevaron a cabo en los de Jamaica y México: que la operación del establecimiento la manejaran ellos con el paraguas de Hyatt. Y los socios respondieron negativamente.
Los Luque y el resto de socios acabaron buscando la solución menos traumática: un intercambio de acciones de la sociedad propietaria del establecimiento de Miches con las sociedades dueñas de los hoteles de México, básicamente con el grupo de Gomis porque los Soto no son accionistas con los Luque fuera de RD.
En definitiva, que hoy Fuerte Hoteles solo tiene una presencia testimonial en el hotel de Miches (un 5 por ciento) y la operación la lleva Hyatt. El socio Gomis, poderoso inversor en hoteles y en otras actividades económicas de RD, es el principal accionista del hotel y los Luque no pintan nada. Los Luque son complejos y Gomis excesivamente low profile.
Su consejero delegado, Raúl González, ha apuntado que la compañía solo explora oportunidades realmente rentables
“Todo nos parece carísimo. Por eso no estamos comprando”. Con esta afirmación, el CEO de Barceló Hotel Group, Raúl González, ha resumido la posición del grupo ante el actual mercado de inversión hotelera en España y el sur de Europa, marcado por precios elevados y una fuerte competencia por los activos (Barceló anticipa una desaceleración en el turismo tras años récord).
Estos factores provocaron que la compañía no pudiera cumplir su objetivo de firmar entre 25 y 30 hoteles en el pasado año, aunque no es algo que preocupe. En esta línea, mantiene un enfoque prudente y busca oportunidades principalmente en destinos donde ya opera. Concretamente, explora mercados donde los precios sean más ajustados y mantiene conversaciones para posibles operaciones de cartera, incluidas alianzas con otros operadores en transacciones de gran volumen.
La estrategia de inversión ha permitido a la compañía mantener una sólida posición financiera, con 300 millones de euros en caja y deuda cero al cierre del ejercicio. De forma paralela, Barceló continúa combinando propiedad, alquiler y gestión, y refuerza su apuesta por franquicias y acuerdos con compañías gestoras, al tiempo que avanza en su plan de aperturas y reformas en distintos destinos internacionales.
Al mismo tiempo, González ha detallado sus resultados definitivos de 2025, un ejercicio que se cerró con “las mejores cifras de su historia”. Grupo Barceló alcanzó una Ebitda de entre 530 y 540 millones de euros y un beneficio neto superior a los 300 millones (Barceló: beneficios récord en España, México y Dominicana).
La división hotelera registró una cifra de negocio de 2.300 millones de euros y unas ventas de 2.200 millones. Así, ha calificado el cierre del año como “muy bueno” desde el punto de vista operativo y financiero, apoyado en el buen comportamiento de los mercados en los que opera la compañía.
Por áreas geográficas, el grupo ha logrado un crecimiento del 12,5% en EMEA, y un año récord en todos los mercados fuera de América. Sin embargo, González ha señalado que los ritmos de crecimiento comienzan a moderarse y que esta tendencia podría prolongarse en 2026. “No quiere decir negatividad, sino que se crece más lento”, ha concluido.