Uniformes con segunda vida: el textil hotelero entra en la economía circular
Uniformes con segunda vida: el textil hotelero entra en la economía circular
Las startups Deleite Wear e Impact Tailors impulsan el reciclaje textil en hoteles y otras empresas turísticas
Nuria Cavia, cofundadora y directora de Sostenibilidad y Producción de Deleite Wear, recibe el premio Traveling for Happiness en la categoría de Liderazgo sostenible, de manos de Mar de Miguel, vicepresidenta ejecutiva de la AEHM, y Ángel Asensio, presidente de la Cámara de Comercio de Madrid. Fuente: AEHM.
https://www.hosteltur.com/177202_uniformes-con-segunda-vida-el-textil-hotelero-entra-en-la-economia-circular.html
Análisis/Deleite Wear e Impact Tailors abordan la sostenibilidad del uniforme profesional desde enfoques diferentes. La primera, premiada con el Traveling for Happiness en la categoría de Liderazgo sostenible, según ha publicado HOSTELTUR, noticias de turismo, transforma textiles descartados por hoteles de lujo en nuevos uniformes para sus equipos. La segunda plantea una estrategia más amplia para empresas turísticas y otros sectores, basada en ecodiseño, recogida de prendas usadas, circularidad y medición del impacto ESG (criterios medioambientales, sociales y de gobernanza).
Deleite Wear convierte residuos hoteleros en nuevos uniformes
La sostenibilidad aplicada al uniforme profesional empieza a ganar presencia en el sector turístico, especialmente en la hotelería, donde el volumen de textiles utilizados y descartados forma parte de la operativa diaria. En este contexto, Deleite Wear, startup española cofundada por Laura Fernández Cavia y Nuria Cavia, ha desarrollado un modelo basado en el suprarreciclaje, también conocido como upcycling, para dar una segunda vida a textiles de alta calidad procedentes de hoteles de lujo.
El premio Traveling for Happiness que acaban de recibir refuerza la visibilidad de una propuesta centrada en evitar que el residuo salga del propio establecimiento. Su modelo consiste en recuperar sábanas, colchas y mantelería que normalmente serían desechadas por pequeñas imperfecciones, y transformarlas en uniformes sostenibles para el personal del hotel, desde recepción hasta limpieza o cocina.
El planteamiento de Deleite Wear se apoya en una lógica de economía circular de proximidad: el textil nace en el hotel, se recupera, se transforma y vuelve al mismo entorno convertido en una prenda útil. Esta fórmula permite reducir la generación de residuos y disminuir el consumo de recursos asociado a la fabricación de nuevos uniformes. Según sus datos, una sola camisa producida con sus métodos puede ahorrar unos 3.000 litros de agua.
Otro de los elementos diferenciales del proyecto es su componente social. La confección de las prendas se realiza en talleres de inserción social en España, con la participación de colectivos de mujeres en situación de vulnerabilidad. De este modo, la propuesta no se limita a reducir el impacto ambiental, sino que incorpora también una dimensión laboral y comunitaria.
La trazabilidad forma parte de su propuesta de valor. Las prendas pueden incluir un bordado o código que explica el ahorro medioambiental asociado a ese uniforme concreto, como el agua o la energía que se ha dejado de consumir. Para los hoteles, este dato permite trasladar de forma visible sus políticas de sostenibilidad tanto al equipo interno como a clientes y otros grupos de interés.
Deleite Wear también ha quedado finalista en la categoría de Descarbonización, dentro de los mismos premios organizados por AEHM (Asociación Empresarial Hotelera de Madrid) y Connecting Heads, con un proyecto de circularidad textil en colaboración con Rosewood Villa Magna, que transforma sábanas descartadas en pijamas y bolsas, evitando residuos y producción de nuevos tejidos. Esta solución reduce el impacto ambiental, evitando 645 kg de CO₂ y ahorrando 817.943 litros de agua. (Premios Traveling for Happiness 2026: ganadores y finalistas).
Impact Tailors plantea el uniforme como herramienta ESG
Impact Tailors, por su parte, nace con una ambición más transversal. El proyecto ha sido impulsado por Marisa Selfa, ex CEO de Ecoalf y National Geographic Retail, con más de 25 años de trayectoria en marcas textiles. Su propuesta se dirige a empresas de sectores como hostelería, turismo o eventos, entre otros, con el objetivo de repensar los uniformes, el merchandising y la ropa corporativa desde la sostenibilidad.
La compañía identifica los uniformes de trabajo como uno de los puntos menos visibles del impacto ambiental empresarial. Según sus datos, el mercado global de uniformes y productos corporativos mueve 300.000 millones anuales y produce cada día unos 30 millones de uniformes, muchas veces destinados a incineración o vertedero en un plazo de uno a dos años.

La misión de Impact Tailors pasa por demostrar que las empresas pueden ser una fuerza de regeneración, no solo de beneficios económicos. Fuente: Impact Tailors.
Frente a ese modelo, Impact Tailors propone un enfoque de triple impacto: reducir la huella de carbono de los uniformes y productos corporativos, activar programas de recogida de prendas antiguas y desarrollar proyectos de circularidad, además de contribuir a iniciativas ambientales como 1% for the Planet.
Impact Tailors plantea una consultoría y solución integral para empresas que buscan incorporar criterios ESG a su ropa corporativa. Su propuesta combina ecodiseño, innovación en materiales, circularidad y medición del impacto conseguido
Para Marisa Selfa, el uniforme no debe tratarse como una compra rutinaria, sino como una herramienta estratégica capaz de incidir en la cuenta de resultados, la cultura corporativa, los trabajadores y el planeta. Su planteamiento parte de una crítica al modelo tradicional de producción de uniformes, que considera poco estratégico, poco cuestionado y altamente contaminante.
En el ámbito turístico, Impact Tailors puede tener especial recorrido en hoteles, grupos de restauración, operadores de eventos y compañías con grandes plantillas uniformadas. Su propuesta permite revisar desde el diseño inicial de las prendas hasta su vida útil, recogida y reciclaje, generando información reportable para las empresas.
Deleite Wear e Impact Tailors representan dos vías complementarias para avanzar en la sostenibilidad textil del turismo: una desde el aprovechamiento de textiles hoteleros ya existentes y otra desde la transformación estratégica del uniforme corporativo
QRoo: admiten crisis turística y fijan 4 ejes para darle la vuelta
https://www.reportur.com/agencias/2026/06/28/qroo-admiten-crisis-turistica-y-fijan-4-ejes-para-darle-la-vuelta/
El Consejo Hotelero del Caribe Mexicano (CPTQ) y las secretarías de Turismo federales y estatales acordaron impulsar un plan emergente para enfrentar la situación que pone en riesgo la competitividad del principal destino turístico del país.
El acuerdo se alcanzó durante una reunión de trabajo sostenida el pasado viernes 26 de junio entre representantes del sector hotelero, la secretaria federal de Turismo, Josefina Rodríguez, y el secretario de Turismo de Quintana Roo, Bernardo Cueto.
El plan emergente contempla cuatro ejes prioritarios: conectividad aérea para gestionar nuevas rutas y recuperar asientos perdidos en mercados clave para evitar la pérdida de turistas frente a otros destinos del Caribe; promoción y posicionamiento mediante el reforzamiento de las campañas internacionales con el objetivo de contrarrestar percepciones negativas y recuperar la demanda.
En tercer lugar, la atención al sargazo, es decir, implementar soluciones de corto plazo para mitigar el recale masivo que afecta las playas y la experiencia de los visitantes; y, por último, la protección del empleo, para garantizar que las medidas mantengan la competitividad del destino y protejan los miles de empleos que dependen del turismo en Quintana Roo.
Como primer paso, el Consejo Hotelero y las autoridades iniciarán una ruta de trabajo conjunta para elaborar una propuesta técnica que sustente el plan emergente. El objetivo es definir acciones estratégicas concretas y gestionar los recursos necesarios para ejecutarlas de manera inmediata.
Ambas partes establecieron el compromiso de mantener reuniones periódicas y un diálogo permanente que permita evaluar los avances, ajustar la estrategia según sea necesario y garantizar que las soluciones se implementen en el terreno.
El CPTQ reiteró su total disposición para colaborar con los gobiernos federales y estatales, con el objetivo de que el Caribe mexicano conserve su liderazgo mundial, se proteja la economía de Quintana Roo y se garantice el bienestar de las familias que dependen del turismo.
El organismo hotelero representa a los principales destinos del Caribe mexicano, entre ellos Cancún, Playa del Carmen, Cozumel, Tulum y la Riviera Maya.
Como lo informó REPORTUR.mx, las expectativas que el sector turístico tenía ante el inicio del Mundial de Fútbol 2026 aún no se hacen realidad para el Caribe mexicano. El sector reporta una desaceleración severa, situando la ocupación hotelera de Cancún en apenas un 56% durante las primeras jornadas del torneo futbolístico, mientras que la Costa Maya se encuentra rezagada con un débil 29.1%, según datos de Sectur. (QRoo: desilusión de hoteleros por baja ocupación en el Mundial).
«El huésped recuerda cómo le hiciste sentir, no solo dónde durmió»
Mercedes García, Guest Experience Organizer en Only YOU Hotel Atocha
https://tecnohotelnews.com/2026/06/mercedes-garcia-experiencia-huesped/?__cf_chl_f_tk=MzB1l0nX8fKid21LrbMQz9x5zhdFK26C.K4TusUJwY0-1782837025-1.0.1.1-C5BQLJ72E.PKcxoVbOWEO7.1hxcvVAjMjca8WKiMpn8
Madrid vive un gran momento turístico, pero esa proyección también eleva las expectativas de quienes llegan a la ciudad. Mercedes García, Guest Experience Organizer en Only YOU Hotel Atocha, explica cómo se trabaja la experiencia del huésped desde el primer contacto, qué papel juega el hotel como puente con el destino y por qué la escucha sigue siendo una de las herramientas más valiosas de la hospitalidad.
Antes de la llave, ya empieza la experiencia
— Tu trayectoria combina turismo, atención al visitante, programas internacionales y hotelería. ¿Cómo ha influido todo ese recorrido en tu manera de entender la experiencia del huésped?
—Me ha ayudado, sobre todo, a conocer mejor a las personas. Después de muchos años trabajando con viajeros de distintas nacionalidades, edades, culturas y perfiles, aprendes a detectar necesidades, expectativas y comportamientos con mucha rapidez.
Durante casi 25 años como guía turística he vivido situaciones muy diversas: vuelos de madrugada, salidas del hotel a las cinco de la mañana, cenas hasta medianoche o grupos internacionales con ritmos completamente distintos. Todo eso te da una especie de termómetro emocional.
Aprendes a reconocer cuándo una persona necesita dormir, cuándo solo quiere un café, cuándo está receptiva para escuchar una explicación o cuándo necesita una respuesta inmediata. Para mí, la experiencia del huésped empieza por ponerse en sus zapatos y entender qué necesita en ese momento concreto.
—En un hotel como Only YOU Hotel Atocha, ¿qué significa hoy trabajar la experiencia del cliente más allá de la propia estancia?
—Significa entender que el cliente no es un número. Trabajar la experiencia implica generar un vínculo desde antes de que llegue al hotel, ya sea a través de un correo, una llamada, un WhatsApp, un formulario o un chat.
Para mí es muy importante la sonrisa telefónica. Aunque el cliente no te vea, percibe si le estás recibiendo con calidez. Desde ese primer contacto ya empieza a sentirse bienvenido.
También tratamos de aprovechar la información que el propio cliente nos ofrece. Si sabemos que viene por un cumpleaños, una luna de miel, un aniversario, una presentación, un examen o a recoger un premio, podemos preparar un detalle personalizado, un mensaje en la habitación o una sorpresa vinculada a ese momento.
Nuestra profesión tiene algo precioso, y es que nos permite conocer historias de vida. Cuando formas parte de esos momentos, la experiencia se vuelve memorable. En Only YOU Hotel Atocha buscamos que los clientes no solo vuelvan, sino que se conviertan en fans.
—¿Dónde empieza realmente la experiencia del huésped: en la reserva, en el primer contacto con el hotel, en la llegada al lobby o incluso antes, cuando imagina su viaje a Madrid?
—Creo que empieza desde que el viajero imagina su viaje y decide escoger un hotel. Una experiencia tiene mucho que ver con cómo me siento y con cómo vivo ese momento. Cuando una persona planifica una estancia, ya se generan emociones, expectativas e ideas previas.
Después llega la reserva, el contacto previo con el hotel y, por supuesto, el momento de la verdad, que es la estancia. La llegada al hotel es clave porque determina en gran parte la percepción del cliente. Un buen arranque facilita que el resto de la experiencia sea positiva.
Además, en hotelería trabajamos con una variable muy particular, que es el tiempo. Si un huésped se queda solo una noche, tenemos menos de 24 horas para ofrecer la mejor experiencia posible. Si algo falla, no siempre hay margen para recuperar esa percepción. Por eso es tan importante diseñar bien cada paso del customer journey.
La voz del huésped vale más que cualquier manual
—¿Cómo se trabaja internamente esa coordinación entre guest experience, conserjería, recepción y otros departamentos para que el huésped perciba una experiencia fluida y no una suma de servicios aislados?
—La comunicación interna es fundamental. En un hotel todo ocurre a la vez: grupos que llegan, habitaciones con late check-out, eventos, comidas, llamadas, correos y clientes esperando respuesta en recepción. En ese contexto hay que saber ordenar prioridades y comunicar muy bien.
También es clave la gestión emocional. Trabajamos bajo presión y con muchos estímulos al mismo tiempo. Si los equipos no cuentan con herramientas para gestionar el estrés, es fácil que aparezcan roces entre departamentos. Cuando hay una buena gestión emocional, el clima laboral mejora y todos entienden que forman parte de un mismo objetivo.
De cara al cliente, la formación es esencial. Todos los integrantes del hotel deben compartir una misma cultura de servicio. No solo recepción o guest experience. También una camarera de pisos, un camarero del desayuno o un técnico de mantenimiento pueden ser la cara del hotel en un momento concreto.
La experiencia debe tener el mismo sello en todos los puntos de contacto. Y eso solo se consigue con comunicación, formación y una cultura compartida.
—¿Cómo se mide la calidad de la experiencia del huésped: a través de reseñas, comentarios directos, repetición, recomendaciones, encuestas internas…?
—Todo suma: reseñas, encuestas, comentarios directos, repetición y recomendaciones. Las reseñas tienen un peso enorme porque muchos viajeros las consultan antes de elegir hotel. Las encuestas también nos ayudan a ver con los ojos del cliente, sobre todo cuando detectamos patrones.
Si varios clientes mencionan lo mismo, aunque sea un detalle pequeño, significa que hay una necesidad que quizá no estábamos viendo. Si lo corregimos y ese comentario desaparece, la medición ha servido para mejorar.
Pero los comentarios más valiosos son muchas veces los que se producen durante la estancia. Si un huésped no ha dormido bien, si el agua no sale suficientemente caliente o si una almohada no es cómoda, quizá no lo diga en una queja formal. Pero si alguien le pregunta en el desayuno cómo ha descansado, puede surgir esa información.
Y si el cliente sigue alojado, todavía tenemos margen para actuar. Por eso entrenamos a los equipos para comunicar cualquier información relevante. La voz del cliente es oro puro.
Cuando Madrid entra por la puerta del hotel
—En una ciudad como Madrid, con una oferta cultural, gastronómica y de ocio tan amplia, ¿qué papel debe jugar el hotel como prescriptor del destino?
—El hotel tiene un papel fundamental. Somos muchas veces el primer punto de partida desde el que el visitante sale a descubrir la ciudad. A mí me gusta entender la estancia en el hotel y la experiencia en Madrid como algo conectado.
Madrid nos lo pone fácil porque tiene una oferta cultural, patrimonial, gastronómica, comercial y de ocio muy potente. Only YOU Hotel Atocha, además, tiene una ubicación privilegiada, junto al Parque del Retiro y muy cerca del Triángulo del Arte (Museo del Prado, Reina Sofía y Thyssen Bornemisza).
Pero para ejercer bien ese papel hace falta personal cualificado. Si un cliente nos dice que es su primera vez en Madrid y que solo tiene un día, no basta con darle un mapa. Hay que saber organizarle un plan realista, con horarios, desplazamientos, reservas, entradas, recomendaciones de qué comer y alternativas si algo falla.
También hay que conocer muy bien el destino. No puedes recomendar el Reina Sofía un martes si ese día cierra. No es lo mismo organizar una visita para una persona mayor, una familia con niños o un cliente que quiere una experiencia cultural muy concreta. El ser un experto local marca la diferencia.
—Has trabajado también en información turística y conoces muy bien Madrid como destino. ¿Qué fortalezas crees que tiene hoy la ciudad para el viajero internacional?
—Madrid es una ciudad segura, acogedora, bien conectada y con una gran relación calidad-precio frente a otras capitales europeas. Tiene una oferta gastronómica muy variada, una vida cultural enorme, museos de primer nivel, teatros, musicales, tablaos flamencos, compras, deporte y ciudades Patrimonio de la Humanidad muy cerca, como Toledo, Segovia, Ávila, Alcalá de Henares o San Lorenzo de El Escorial, además de albergar el Paisaje de La Luz, que también es Patrimonio Mundial de la Unesco.
Madrid es una ciudad fácil para el visitante. La red de transporte público funciona muy bien y hay medidas que dan tranquilidad, como la tarifa fija del taxi desde el aeropuerto al centro. Además, Madrid cuenta con servicios específicos de atención al turista, como el SATE, donde se acompaña a visitantes extranjeros en situaciones difíciles, por ejemplo, si han perdido la documentación o han sufrido un robo.
Ese tipo de recursos es muy importante porque el viajero no solo valora los monumentos o restaurantes de moda. También valora sentirse cuidado si algo sale mal. Madrid tiene esa capacidad de acoger, acompañar y resolver.
La ciudad, el cliente y esa variable llamada tiempo
—¿Qué busca hoy el huésped que llega a Madrid: información, autenticidad, comodidad, acceso a experiencias locales, seguridad, inmediatez…?
—Busca una combinación de todo eso. Muchos clientes llegan con bastante información previa porque han mirado en internet, han recibido recomendaciones de amigos o han preguntado a herramientas de Inteligencia Artificial. Pero luego quieren validar esa información con alguien del hotel. Ahí el criterio profesional sigue siendo muy importante.
El huésped extranjero suele pedir experiencias muy asociadas a Madrid y a España, como ir de tapas, probar una paella, asistir a un tablao flamenco, visitar el Museo del Prado, conocer el Palacio Real o hacer una escapada a Toledo. También pregunta cada vez más por tiendas de artesanía, diseño local y experiencias menos masificadas.
La inmediatez es otro factor clave. Hay clientes que llegan con todo reservado desde hace meses, pero otros aterrizan sin nada planificado y se sorprenden al descubrir que ciertos restaurantes tienen semanas de espera, que los trenes a Toledo están completos o que las entradas para determinados espacios se agotan.
Ahí empieza el desafío del guest experience y la conserjería, que muchas veces consiste en conseguir esos “imposibles” y hacerle la vida más fácil al cliente.
—Madrid vive un momento de gran proyección turística. ¿Qué oportunidades abre este contexto para los hoteles urbanos y qué riesgos deben gestionar para no perder autenticidad ni calidad de servicio?
—Abre muchas oportunidades. Hay más demanda, mayores niveles de ocupación y posibilidades de rentabilidad. Pero también suben las expectativas. Si las tarifas aumentan, el cliente espera una experiencia acorde a lo que está pagando.
Esto obliga a los hoteles a trabajar una propuesta más sofisticada, con identidad propia y servicios que vayan más allá del alojamiento. Gastronomía, bienestar, espacios de trabajo, eventos, música en vivo o experiencias dentro del propio hotel pueden ayudar a reforzar esa diferenciación.
El riesgo está en querer ser tan diferentes que olvidemos lo que el cliente realmente busca. A veces pensamos que hay que huir de lo convencional, pero muchos viajeros extranjeros quieren probar una paella, tomar chocolate con churros o vivir experiencias muy reconocibles. La clave no es eliminar esos clásicos, sino presentarlos de una forma distinta, creativa y coherente con la identidad del hotel.
Y, por supuesto, está el reto de gestionar el volumen. Cuando hay mucha demanda, la calidad del servicio depende de contar con suficiente personal, equipos bien formados y capacidad para responder rápido.
—Conoces especialmente bien al cliente estadounidense. ¿Qué particularidades destacarías de este perfil en cuanto a expectativas, trato, tiempos, cultura de servicio o forma de vivir el destino?
—El cliente estadounidense suele valorar mucho la claridad, la agilidad y la eficiencia. Espera interacciones concretas, soluciones rápidas y un trato amable, pero más formal que el que podemos tener en la cultura latina. No suele haber contacto físico, nada de besos o abrazos, salvo que exista mucha confianza.
La variable “tiempo” es uno de los aspectos de más choque cultural. En Estados Unidos los ritmos son distintos. El día empieza antes, los servicios suelen ser más rápidos y en un restaurante es habitual comer, pagar y marcharse en poco tiempo. En España, en cambio, la sobremesa forma parte de la cultura y el servicio puede tener otro ritmo.
También vienen de una cultura de servicio en la que la idea de que el cliente tiene la razón está muy interiorizada. Son exigentes, detectan rápido si algo no responde a lo prometido y reclaman cuando consideran que deben hacerlo. Pero si reciben el servicio que esperan, suelen ser clientes muy amables, agradecidos y generosos.
MICE: cuando cada asistente también es un huésped
—¿Qué diferencias percibes entre el viajero que llega a Madrid por ocio y el que lo hace por motivos profesionales o MICE?
—El viajero de ocio suele tener estancias más largas, viene en pareja, con familia o con amigos, y viaja con una actitud más relajada. Quiere disfrutar, conocer la ciudad, desayunar con calma y aprovechar la ubicación del hotel.
El viajero de negocios o MICE suele tener estancias más cortas, más prisa y necesidades muy concretas. Muchas veces necesita tener la habitación lista lo antes posible para prepararse para una reunión, disponer de buena conexión para videollamadas, encontrar espacios tranquilos para trabajar o conseguir un taxi con rapidez. También demanda más servicios como la plancha, porque suele tener reuniones formales.
Otra diferencia importante es que el cliente de ocio normalmente escoge el hotel a conciencia y con una motivación concreta que le despierta, paga por la estancia de forma particular y tiende a observar con más detalle si la experiencia responde a lo que ha pagado, espera o imaginó. En el segmento MICE, muchas veces la empresa es la que elige el hotel. Sin embargo, el que se trate de un viaje de negocios o una estancia más exprés, no le quita importancia a la experiencia individual, y eso es algo que no hay que pasar por alto.
—En el segmento MICE, ¿qué importancia tiene cuidar la experiencia individual del asistente más allá del propio evento o reunión?
—Tiene muchísima importancia. Aunque el cliente MICE forme parte de un grupo en la mayoría de los casos, sigue siendo un huésped individual. Si vive una buena experiencia, puede pensar en el hotel para un evento futuro, recomendarlo dentro de su empresa, volver por motivos personales o escribir una reseña positiva.
Además, Madrid es una ciudad muy fuerte en turismo de reuniones, congresos e incentivos. Eso implica una gran oportunidad para los hoteles, pero también una exigencia alta. Hay que conocer bien las necesidades de este cliente, anticiparse a ellas y entender que una estancia profesional puede convertirse en una relación a largo plazo.
Por eso siempre digo que hay que atender a cada cliente como si fuera el último de tu vida o el más VIP del mundo. Nunca sabes quién tienes delante ni qué impacto puede tener esa experiencia en el futuro.
La conserjería como último refugio de confianza
—¿Cómo se puede sorprender a un huésped en una ciudad donde aparentemente ya tiene toda la información disponible en internet?
—Internet es una herramienta fantástica, pero no sustituye al conocimiento real. Hay muchísima información disponible, pero precisamente por eso muchos clientes se abruman o no saben por dónde empezar. El valor del profesional radica en ordenar, filtrar y convertir esa información en un plan útil.
Si un cliente está 48 horas en Madrid, no necesita una lista infinita de cosas que hacer. Necesita una propuesta realista, adaptada a su tiempo, sus gustos y sus circunstancias.
Eso solo se consigue estudiando el destino y recorriéndolo. Para recomendar bien Madrid hay que haber caminado por sus barrios, visitado sus museos, entrado en sus mercados, probado su gastronomía y vivido la ciudad como turista y como local. Cuando le dices a un cliente “yo he estado allí y merece la pena por esto”, la recomendación tiene otro peso.
—La conserjería tradicional se ha asociado siempre al conocimiento local y al trato humano. En plena digitalización, ¿qué valor diferencial sigue aportando esa figura dentro del hotel?
—Aporta confianza. La tecnología ayuda muchísimo, pero un buen conserje no solo informa. Escucha, interpreta lo que necesita el cliente y le da una solución segura.
Muchas veces el huésped llega con reservas hechas en páginas que parecían oficiales y luego, si hay un problema, no sabe con quién hablar. Ahí el hotel puede marcar la diferencia, porque trabajamos únicamente con proveedores de confianza y podemos responder a su favor si surgiese alguna incidencia.
Ese es el valor diferencial. No se trata solo de conseguir una entrada o una mesa en un restaurante estrella Michelin. Se trata de hacerle la vida más fácil.
Hacer fácil lo difícil: la verdadera experiencia hotelera
—Si tuvieras que definir la experiencia ideal de un huésped que visita Madrid y se aloja en Only YOU Hotel Atocha, ¿qué elementos no deberían faltar?
—Lo primero es que el cliente sienta que es el protagonista. En nuestra recepción, da la bienvenida un cartel de neón que dice “It was always YOU”, y aunque pueda parecer un detalle decorativo, tiene mucho sentido para nosotros.
No deberían faltar la sonrisa del equipo, llamar al cliente por su nombre, la personalización, los pequeños detalles, las sorpresas en la habitación y en las zonas comunes, y una atención muy humana. También forman parte de la experiencia elementos propios del hotel, como la comodidad de la cama, el menú de almohadas, el desayuno, el restaurante rooftop Séptima, o el ambiente del lobby bar Trotamundos con su propuesta de cócteles y sushi.
Pero, por encima de todo, no debería faltar la sensación de que el hotel le ha hecho el viaje más fácil. Que le hemos ayudado a aprovechar Madrid, que le hemos escuchado, que hemos entendido lo que necesitaba y que se marcha con un recuerdo positivo. Al final, el huésped recuerda cómo le hiciste sentir. Y a eso nos dedicamos.
Verano: así salen a pescar las grandes redes en la decisiva última hora
Descuentos, financiación, cancelación flexible y paquetes cerrados marcan la ofensiva comercial para captar a quienes aún no han reservado sus vacaciones
La campaña por captar las reservas de última hora no se centra solo en el precio. Fuente: IA/Hosteltur.
https://www.hosteltur.com/177224_verano-asi-salen-a-pescar-las-grandes-redes-en-la-decisiva-ultima-hora.html
El verano entra en su fase decisiva para las agencias de viajes. Con una parte significativa de los viajeros retrasando la contratación de sus vacaciones hasta las semanas previas a la salida, las grandes redes han intensificado al mismo ritmo su ofensiva comercial para captar esas reservas de última hora. Descuentos, financiación sin intereses, reservas con un desembolso inicial reducido, cancelación flexible y campañas centradas en los destinos más demandados se han convertido en las principales armas para convencer a un cliente que compara más, espera hasta el último momento y decide su compra en función de la mejor combinación entre precio, condiciones y disponibilidad.
Teniendo en cuenta el contexto geopolítico de este año, la última hora se ha vuelto especialmente relevante para este verano. Con parte de la demanda aplazando la decisión de compra hasta las semanas previas a las vacaciones, las grandes redes de agencias y turoperadores han activado una ofensiva comercial para convertir al cliente indeciso en reserva cerrada.
El descuento sigue siendo el principal reclamo, pero ya no actúa solo. Las compañías están combinando precio, financiación, reservas con bajo depósito, cancelación flexible y paquetes vacacionales cerrados para reducir las barreras de compra. La estrategia se concentra en los destinos de mayor rotación del verano: Caribe, islas, costas españolas, cruceros, Egipto, Turquía, Europa y grandes viajes.
En un verano en el que el cliente compara más y decide más tarde, la competencia se traslada a la capacidad de convertir la búsqueda en reserva antes de que el viajero cambie de canal o destino. Ahí es donde las grandes redes están concentrando buena parte de sus esfuerzos comerciales.
Descuentos para acelerar la decisión
Halcón Viajes sitúa entre sus ofertas de última hora el Caribe como uno de los destinos principales, junto con propuestas para Tailandia, Europa y viajes por España. La red de agencias de Ávoris también mantiene campañas de verano con descuentos de hasta el 30% en determinadas reservas.
Asimismo, B Travel sitúa el Caribe entre sus promociones principales, con paquetes todo incluido a la Riviera Maya, Cancún y Playa del Carmen. También mantiene ofertas de escapadas con vuelo y hotel a Roma, París y Disneyland París, además de una selección outlet de hoteles de playa, cruceros y paquetes vacacionales.
Financiación y facilidades para familias
Viajes El Corte Inglés ha lanzado este año su campaña de verano con facilidades de financiación hasta 12 meses. La oferta de temporada se centra en hoteles en islas y costas, el Caribe, cruceros y grandes viajes.
Nautalia también hace hincapié en la tranquilidad para el pago. La agencia combina ofertas con mensajes de financiación y ventajas para familias, como la posibilidad de financiar viajes al Caribe hasta en 10 meses,, o campañas de “niños gratis” en destinos como República Dominicana, Caribe mexicano, Mauricio y Zanzíbar.
Por su parte, World2meet (W2M) está reforzando su ofensiva con un paquete de argumentos orientado a facilitar la reserva. Azulmarino permite asegurar el viaje desde 60 euros, ofrece cancelación flexible, garantía de mejor precio, descuentos de hasta 250 euros y pago flexible en 12 meses. El turoperador de la compañía, Newblue, combina descuento y flexibilidad: aplica hasta 250 euros de descuento por persona en nuevas reservas realizadas hasta hoy mismo, con salidas hasta el 31 de octubre. Además, permite cancelar sin gastos hasta 30 días antes de la salida en reservas realizadas hasta esa misma fecha, con condiciones específicas.
En cuanto a Viajes Carrefour, concentra parte de sus ofertas en Egipto, Caribe todo incluido, Disneyland París y viajes organizados por Europa, Asia, África y América. Entre las promociones, figuran circuitos por Egipto, vacaciones con hoteles en costas españolas, escapadas por Europa, islas Canarias y Caribe todo incluido, además de destinos como Grecia y Tailandia dentro de su programación de viajes organizados.
Destinia incluye en sus ofertas de última hora paquetes de vuelo más hotel, viajes 2x1, todo incluido, escapadas urbanas, circuitos y hoteles con descuento. Su selección combina destinos de playa, Caribe, capitales europeas y viajes de largo radio, con precios dinámicos según fechas, disponibilidad y servicios incluidos. Y Soltour concentra sus ofertas en Baleares, Canarias, Caribe, costas peninsulares, Madeira y Europa, con paquetes vacacionales organizados por destino y fecha. En la última hora, su propuesta se apoya especialmente en productos de playa e islas, donde Baleares, Canarias y Caribe aparecen como los principales bloques promocionados.
DUHC&S | Strategic Hospitality Consulting & Advisory
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